juguetes frágiles para alimentar la ternura del mundo
Nos llamamos Dolina y Vernaci, nos gusta la radio desde siempre y para siempre.
Dolina me pidió expresamente que les regale un cuento que escribió él y que le parece muy atinado para esos días:
-El hombre que pedía demasiado-
Satanás: ¿Qué pides a cambio de tu alma?
Hombre: Exijo riquezas, posesiones, honores, distinciones... Y también
juventud, poder, fuerza, salud... Exijo sabiduría, genio, prudencia... Y también
renombre, fama, gloria y buena suerte... Y amores, placeres, sensaciones...
¿Me darás todo eso?
Satanás: No te daré nada.
Hombre: Entonces no tendrás mi alma.
Satanás: Tu alma ya es mía. (Desaparece).
Nos llamamos Dolina y Vernaci, nos gusta la radio desde siempre y para siempre.
Dolina me pidió expresamente que les regale un cuento que escribió él y que le parece muy atinado para esos días:
-El hombre que pedía demasiado-
Satanás: ¿Qué pides a cambio de tu alma?
Hombre: Exijo riquezas, posesiones, honores, distinciones... Y también
juventud, poder, fuerza, salud... Exijo sabiduría, genio, prudencia... Y también
renombre, fama, gloria y buena suerte... Y amores, placeres, sensaciones...
¿Me darás todo eso?
Satanás: No te daré nada.
Hombre: Entonces no tendrás mi alma.
Satanás: Tu alma ya es mía. (Desaparece).